El arte de ejecutar
Un nuevo curso, un nuevo libro, una nueva formación o programa. Una nueva promesa para lograr aquello que tanto deseamos en secreto…Empezamos con muchas esperanzas y al poco tiempo abandonamos. ¿Qué ha ocurrido? Es un patrón muy frecuente que se repite en muchas personas.
El arte de ejecutar es un capitulo del libro de Guy Kawasaki, el arte de empezar, del cual me inspire para redactar este articulo.
El problema de los excesos
Estamos en la era de la sobre información y esto va aumentando conforme transcurren los años
Internet magnifica esto y tener información de calidad es un problema real.
Las personas al tener información al alcance, infravaloramos el contenido, por el solo hecho de ser gratuito: No dedicamos el tiempo, atención, dinero ni incomodidad para realmente ejecutar lo que estamos leyendo o consultando.
¿Qué provoca todo esto? Nuestra capacidad de enfoque ha caído por los suelos.
Buscamos dopamina al consumir contenido digital como un adicto a las drogas.
Muchas veces, la mayoría de las personas se quejan de las figuras publicas de internet, al cuestionarlas sobre consejos que ya han dado o por que siempre hablan de lo mismo. Ahora la pregunta va para estas personas: ¿Cuánta de esta información realmente has implementado en tu vida?
Creo que los podemos contar con los dedos de una sola mano.
Es muy diferente asumir que «conoces» de un tema por el solo hecho de haber leído un par de posts, libros y haber visto unos cuantos videos de YouTube. No amigo mío, como dice uno de mis maestros: La verdadera sabiduría viene de la ejecución de la información.
Este post es para ti, querido chico en una búsqueda insaciable de consumir mas contenido.
Para ti que buscas nuevas formulas magias para lograr sus objetivos.
No necesitas todo esto, necesitas compromiso contigo mismo. Apegarte a un solo método y ponerte a ejecutar todo el tiempo. Buscar nuevas formulas (cursos, videos, nuevos métodos, etc.) es querer buscar el atajo para no hacer el trabajo de fondo que sabes que tienes que hacer.
Tienes que incomodarte, dedicarle tiempo, dinero y sobre todo atención.
Es así cuando estamos construyendo la verdadera sabiduría.
Querido amigo, te invito a reflexionar acerca de esto. Indaga en tu librero y en tu computador cuanta información ya dispones a la mano y comienza a implementar todo lo que dispones.
Si tan solo aplicáramos un 10 porciento de toda esa información, marcaríamos la diferencia. Hagamos un détox de información y comencemos a hacer el trabajo de fondo.
El acumular cosas (materiales, información, dinero, etc.) sin un objetivo en particular es un problema agudo.
Amigo mío, ya conoces lo suficiente, es momento de incomodarse y ponerse a ejecutar.
¿Cómo ejecutar la información que estas consumiendo?
Es importante que entiendas que todo lo que hacemos (a veces de forma inconsciente) lo hacemos con un objetivo mas profundo.
Si aun no sabes cual es ese objetivo profundo, te invito a que te cuestiones lo siguiente y apliques las siguientes técnicas:
Cuando compras un nuevo curso, libro, seminario.
¿Qué esperas aprender de el?
¿Por que te inscribiste?
¿Qué quieres construir a partir de lo que estas aprendiendo?
Aprender (de verdad) consiste en hacer y construir nuevas cosas a partir de lo que estas estudiando. Ten presente que deseas alcanzar con esto.
Investiga y descubre cual es la manera que tu aprendes. Muchos aprenden haciendo, otros enseñando y explicando.
Te vas a equivocar, no lo harás bien a la primera. Es parte del proceso, aprende aceptarlo y se un aprendiz eterno adicto a la ejecución.
Lo harás bien, date un voto de confianza.
Recuerda: No puedes quedarte quieto, actúa, actúa y actúa
Guillermo.

