Cuando escribir buen código ya no es suficiente
Últimamente he estado dándole vueltas a un patrón que veo repetirse cada vez más en perfiles técnicos.
Devs e ingenieros que hacen bien su chamba, ganan experiencia y cargan más responsabilidad. Y aun así, el trato no cambia demasiado. La paga tampoco.
Durante mucho tiempo dimos por hecho que el siguiente paso era aprender más. Otro stack. Otro curso. Otra certificación.
Pero no.
Con el tiempo entendí algo incómodo: llega un punto donde escribir buen código ya no es suficiente. No porque no seas bueno, sino porque el lugar donde se crea el valor empezó a moverse.
A mí me pasó. Y lo he visto repetirse una y otra vez.
Cuando conecté esto con un modelo conocido como la Curva de la Sonrisa, me cayó el veinte. No como teoría, sino como una explicación bastante clara de lo que ya estaba viviendo.
Desde ese entendimiento ajusté el enfoque de todo lo que estoy construyendo alrededor de Coders Comerciales. La comunidad, y también la formación que se trabaja dentro, se diseñaron desde ese mismo punto.
Hoy el foco ya no es programar mejor. Es aprender a diseñar, posicionar y defender tu valor justo cuando el código deja de ser el diferenciador principal.
Este tipo de cosas no se resuelven solo leyendo artículos o correos. Se trabajan mejor con casos reales, conversaciones incómodas y pruebas en el mundo real.
Por eso estoy usando Skool como el espacio donde esto se pone en práctica.
Si este tema te hace sentido y quieres explorarlo más a fondo, ahí es donde tiene sentido seguir la conversación:
👉 Seguir la conversación en Skool
Si no estás en ese punto, no pasa nada. Este contenido seguirá llegando por aquí.

